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  • Álvaro Valmorisco

Kilómetro 44: Viaje a lo desconocido

El periódico local rescata un viejo email recibido a principios de mes, de cuando data la supuesta desaparición de la joven informática borrense de 28 años, Nadia Sánchez

Hace unas semanas, El Borrao se volvía a lamentar por una nueva desaparición de otra joven. Semanas antes era la adolescente Irene Villarroel y el 6 de este mes era Nadia Sánchez. Tras varias semanas de espera, ninguna ha aparecido pese a las arduas labores de búsqueda efectuadas por la policía.


A continuación les mostramos un extraño email enviado a esta redacción la noche anterior a la desaparición de Nadia. No podemos confirmar que se trate de ella, ya que quien lo envía nos habla tras un seudónimo. Nos llegó el 6 de Julio a las 04:23. Juzguen ustedes mismos:

"Veamos. Soy NogisheNeko_San y tengo 28 años. Me dedico al desarrollo de software para una empresa de cíber-seguridad que, por razones obvias, mantendré en el anonimato, al igual que mi identidad. Os escribo con la intención de que, si me pasara algo, podáis seguir investigando desde donde yo lo dejé. Lo que estoy a punto de contaros a continuación puede ser bastante delicado y muchos querrían silenciarme. Bienvenidos y bienvenidas a esta… ¿aventura?


Hace un par de semanas los informativos locales abrían con la desaparición de Irene Villarroel, una chica de 14 años que se esfumó, aparentemente, sin dejar ni rastro. La policía asegura que aún investigan, pero sé de primera mano que eso es mentira y que algo están tratando de ocultar. Por suerte, desarrollar software no es todo lo que sé hacer y, desde hace varios años, me dedico a la búsqueda y captura de delincuentes sexuales en la Dark Web, especialmente me ocupo de crear links, cuentas y sitios falsos, apodados como Honey Pots, con la intención de atraer e identificar a posibles pedófilos para después enviar mis “capturas” al propio FBI. Es bastante complejo y el cómo lo hago es demasiado complicado como para explicarlo ahora. Hoy no es ese día.


El caso de Irene no es más que la gota que colmó el vaso, pues se trata de la última de una larga lista de niñas y niños desaparecidos en El Borrao. Un día cualquiera, mientras perdía el tiempo mirando mi feed de Reddit, descubrí algo. Sin darme cuenta acabé en un Subreddit de no más de 500 usuarios donde se trataban temas de conspiranoia y misterio. En uno de los posts más valorados de su historia, alguien aseguraba que había un juego, llamado Kilómetro 44 que, afirmaban, tenía el poder de llevarte a otra realidad paralela a través de una serie de pasos que jamás debías incumplir o perderías y no serías capaz de llegar a dicha dimensión o peor, te quedarías en ella, atrapada para siempre. Muchos de los comentarios al post hablaban de que nadie se aventurase a probarlo pues desaparecería para siempre como muchos otros jóvenes antes. Entre ese mar de opiniones me topé con el link que supuestamente contenía la página de este. Cómo no, al pinchar daba error y muchos usuarios se quejaban precisamente de eso, de ser un link falso y parte de otro bulo de internet de esos que se hacen llamar creepypasta. Probé a introducirlo con un navegador Tor y voilá, ahí estaba: El kilómetro 44.

Llevo más de un año tras la pista de esta página alojada, como digo, en uno de los lugares más recónditos de internet: La Dark Web. Es complicado seguirle la pista pues sus desarrolladores la eliminan cada dos días para cambiar de dominio, con la finalidad de evitar que gente como yo les localice y les denuncie. Al principio era horrible porque me costaba días y hasta semanas volver a ubicarles para que, horas más tarde, cambiaran de ubicación, pero finalmente descubrí su sistema de desplazamiento. No voy a profundizar en él ya que necesitaría mucho tiempo para explicarlo de una forma medianamente sencilla pero, en esencia, lo que hacen es mover de forma circular sus servidores, de modo que siempre terminan alojándose en los mismos dominios cada ciertos días. Al cabo del tiempo conseguí generar un mapa y un calendario para que no me costara ni diez minutos volver a encontrarles. Una vez dentro, pude ver de qué se trataba en realidad.


Lo que hacía kilómetro 44 no era técnicamente ilegal. Se ocultaba tras el disfraz de ser un oscuro juego para adolescentes como el que se hizo famoso hace unos años en Reddit en el que se animaba a los jóvenes a ir avanzando a través de una serie de pasos o pruebas que consistían primero en hacerse cortes en el antebrazo y que, a medida que escalaban en diferentes maneras de auto lesionarse, acababan con el suicidio. El kilómetro 44 no hablaba de suicidio, si no que se describía como un juego en el que accedías a lo que llamaban… otra dimensión. El problema es que eran cuidadosos hasta con las supuestas reglas.


A priori, la página no era más que un fondo negro con los faros delanteros de un coche que alumbraban directamente a cámara. A un lado, un cartel que marcaba el kilómetro en el que fue tomada la foto. Efectivamente, el 44. Lo extraño era que la foto era… ¿cómo decirlo? más bien cutre. Diría que fue tomada con un teléfono y, curiosamente, el cartel no parecía "photoshopeado". Es más, buscando en google el kilómetro 44 de la carretera de El Borrao, pude corroborar que se trataba de ese mismo sitio, solo que de noche. He intentado hacer capturas de pantalla, pero el sitio web tiene instalado un bloqueo de seguridad. Básicamente, consiste en que cada vez que intentas hacer una, la página se cae y tienes que volver a buscarla y, creedme, recargar una página en la Dark Web no es la cosa más rápida de hacer que digamos.


En una página que aparentemente no llevaba a ningún lado, decidí ir clickando por la pantalla para ver si eso surtía algún efecto. Hice click en puntos aleatorios de la parte oscura, en los faros… al final hice click en el cartelito de kilómetro 44 y… funcionó. En el sitio más obvio. En ese momento me redirigió a un simple cuestionario donde me obligaban a escribir mi nombre, una descripción física y, por último, mi edad. Lógicamente me inventé todo pensando que era un mero trámite, aunque bastante inquietante, para hacerte un usuario. Las primeras diez veces me devolvía a la página principal tras indicarme que había habido un error. Probé a cambiarme de nombre, de supuesta apariencia, hasta que decidí cambiar la edad. Hasta ese momento había estado poniendo que tenía 20 años, un poco por poner. Pero entonces, en ese último intento, rellené la casilla con un tímido 13. Le di a continuar y, tras una corta pero agobiante pausa, el sistema me aceptó. Volví atrás para corroborar mi sospecha, poniendo diferentes edades cada vez que rellenaba el formulario y solo me permitía el acceso cuando ponía un número inferior a 15. Por si el sitio no fuera lo suficientemente creepy, el hecho de que sólo pudieran acceder menores lo hacía todavía más. Y que estuviera basado en El Borrao… Claramente tenía que ver con todas las desapariciones que llevan sucediendo ese último año y pensaba llegar hasta el fondo del asunto ya que la policía, por lo que fuera, no lo hacía.


Lo que me mostró a continuación fue lo que siempre había estado esperando. Las famosas reglas. Eran más o menos sencillas:


Bienvenido al Kilómetro 44. Si es la primera vez que realiza un viaje interdimensional, no se preocupe, a continuación le explicaremos unas normas muy sencillas para que no tenga lugar ningún imprevisto.

El kilómetro 44 sólo aceptará un viajero cada luna llena a partir de la medianoche. La hora de recogida no puede ser especificada, pero tendrá lugar una única vez entre las 00:00 y las 06:00. Si no aparece ningún vehículo para buscarle, lo más probable sea que usted ha mentido en la cumplimentación de sus datos y, en especial, en su edad y no podrá participar en el viaje. Asimismo, si usted aparece acompañado, no podrá hacer uso de los servicios del kilómetro 44. Si, por el contrario, usted ha cumplimentado sus datos de manera correcta y ha logrado llegar al kilómetro 44 de la carretera de El Borrao por su cuenta, enhorabuena, un coche pasará a buscarle:


Si se trata de un coche azul, no tema, entre cuando la puerta se abra y disfrute de su trayecto. Si se trata de un coche verde, ándese con ojo. Una vez se abra la puerta, coja una bocanada de aire, dado que el olor de su interior puede disgustarle hasta el punto de hacerle vomitar. Es imperativo que no muestre signos de desagrado que puedan ofender al conductor si quiere que su viaje llegue a su destino y, más importante, que le traiga de vuelta. Por último, de tratarse de un coche rojo, por favor, haga lo que haga, escuche lo que escuche y vea lo que vea, nunca le dirija la palabra al conductor.


Pues eso. Una serie de normas que para un teenager podían parecer aterradoras pero, sobre todo, atractivas. Lo que antaño eran las casas supuestamente encantadas, ahora eran los challenges y los creepypastas. Pero esto no era ninguna de esas, estoy segura de que muchos como Irene Villarroel llegaron hasta este punto y nunca volvieron, pero vengo preparada. Por supuesto que llevo móvil y tengo puesta la localización a tiempo real. Pienso llegar hasta el fondo y subirme al primer coche que aparezca, ya sea verde, rojo, azul o arco iris.


Me encuentro ahora mismo en el kilómetro 44. Llevo como una hora y tres cuartos esperando. La luna está llena y en el cielo no hay ninguna nube. A lo lejos puedo ver las lejanas luces del pueblo. Espero descubrir algo, cueste lo que cueste. Y si resulta que no aparece hoy ningún coche porque no he rellenado mis datos bien o lo que sea… algo se me ocurrirá. Van a pagar.

Empiezo a sentirme estúpida. Son exactamente las 3:52 de la madrugada y aquí no aparece ningún coche. Hace bastante frío pese a que estemos en plena ola de calor, pero bueno, me he traído una sudadera por si acaso. En el fondo, no puedo evitar pensar que se trata de un bulo más de internet. Un estúpido creepypasta como decían los comentarios del post de Reddit. Pero ¿Y si funciona?.

Está bien. Son las 4:20 y acaba de aparecer un coche. El tema es que no es ninguno de los descritos en las normas de la página. Este es de color… Negro. Pero completamente negro. Hasta los cristales son de un negro casi opaco. Se ha parado justo delante de mi y una de las puertas se ha abierto. No sabría decir si hay alguien más dentro, pero me preocupa que se descubra mi tapadera por tardar demasiado. Voy a darle a enviar y que sea lo que dios quiera. Gracias por leerme.


Un cordial saludo,


N."


Por supuesto, este correo ha sido enviado a la policía y, pese a muchos intentos, ni ellos ni nosotros hemos logrado encontrar ni ese post de Reddit que "N" menciona ni ese famoso juego llamada "Kilómetro 44". Seguiremos informando tras cada avance de la investigación.



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