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  • Marina Martín Laguna

Ladrones de cuerpos en El Borrao

Desaparecen dos cuerpos del cementerio de la Virgen de la Cuesta Amarga

En la madrugada del lunes, la comisaría de policía de El Borrao recibía una llamada denunciando la profanación de dos de las tumbas más recientes del cementerio: La de Encarnación López Segura y la de su marido, Joan Martínez Ruíz, ambos fallecidos a lo largo del actual mes de agosto.


Las pruebas recabadas por la policía científica, apuntan como principales sospechosos a una red de tráfico de órganos que, además, también se dedica a vender restos de cadáveres a una serie de asociaciones “gourmet” de las que se sabe que, al menos, una vez al año realizan un festival gastronómico con todo tipo de manjares, entre los que se incluye la carne humana.


“Por el momento se desconocen tanto la identidad de los traficantes como la de los clientes, pero estamos cerca. El año pasado, uno de nuestros activos, el agente Sabino, logró desmantelar una de esas asociaciones. El problema es que eran unos marginados sin contactos que tenían que conseguirse su propia carne, así que no nos sirvieron más que para pasar el rato”, nos confiaba Lorenzo Pastos, informático del equipo científico.


A pesar de las evidencias, un puñado de fanáticos, seguidores de los estudios del matrimonio sobre la memoria de la sangre, aseguran que la desaparición de sus cuerpos no responde a una actividad capitalista sino mística, sobrenatural.


“¿Me vas a decir que a Cristo lo despedazaron para vender sus órganos y cocinar sus restos? ¡Vamos, mujer! No me hagas reír. Encarna y Joan sabían lo que hacían cuando la palmaron. Ahora… caminan entre nosotros sin ser… como nosotros. Aunque no descartaría que alguno de nosotros haya robado los cuerpos para uno de nuestros rituales satanísticos molones. Fliparías si lo vieras… ¡Hacemos de todo!(susurra) Por algo de pasta yo podría colarte en alguno… ¿Te hace?”


El sepulturero de nuestro pueblo, Amador Lima, de 21 años, confesaba que él tampoco tenía claro lo del tráfico de órganos: “No tiene ninguna lógica. ¿Por qué el cuerpo de esas dos momias y no el de los hermanos Gómez? ¡Esos sí que están tiernos e incorruptos! Dos hermanitos de 13 años asesinados a manos de su hermana mayor mientras dormían. Si yo fuera a comerme a alguien, sería a ellos. Nah… además, una de las tumbas se ve que la han abierto desde abajo. ¿Entiendes? A uno de ellos lo enterraron vivo, fijo… y el tipo salió y al ver a su mujer muerta no lo soportó y se la llevó. El tipo debe de estar pasándolo fatal. ¡Imagínate! Te duermes y ¡puf! tu vida se convierte en un videojuego en el que tienes que conseguir huir de tu propia sepultura y, encima, cuando lo logras ves que a tu mujer, que estaba viva la última vez que la viste, la han enterrado a tu lado. ¿Qué pensarías? ¡Pues que la han enterrado viva, joder! Como a ti… así que venga. A escarbar… Eso es lo que creo que ha pasado y no mierdas de conspiraciones sobrenaturales o de gentuza que come… ¡qué asco!”


Necrofagia apoyada por las mafias, sectas rituales, zombis o negligencias médicas, opiniones muy diferentes para un misterio todavía por resolver.